Como la depresion llego a mi vida

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Y llega una tarde, en que tu cuerpo te para, te bloquea y te dice un basta. Empieza a nacer un dialogo interno donde habita en tu mente, en que solo se repite, el no puedes, no sabes, no vales…. es un mensaje tan repetitivo que ya lo tienes asumido, cualquier mínimo error que sale en el día te culpabilizas por que esa vocecita de ahí dentro te esta llevando hacia su poder, te empodera de tal forma que a media noche te despiertan las pesadillas, son escenas que has vivido pero tu mente las envuelve siempre con negatividad, llenos de culpa y odio.

Te levantas por las mañanas, dejas de cuidarte, asearte, no quieres que nadie te vea ni que te hablen, sufres temblores de miedo porque tienes que ir al colegio a recoger a tu hija, tienes miedo porque te sientes observada o perseguida y es todo mentira, solo esta en tu mente, te sientes mal incluso inútil porque eres incapaz de ir a comprar una barra de pan.

Necesito la compañía, me siento enana, perdida en mi cabeza, viajando en un estado de tristeza y me siento sola. Solo busco estar encerrada en mi bunquer de mi sofá, manta y deseo que nadie me llame…quiero olvidarme de todo incluso me planteo el desaparecer… recibo llamadas de amigas y compañeros pero solo quiero estar tapada bajo mi manta y que desaparecer, pierdo hasta las ganas de alimentarme porque no encuentro sentido a nada.

Hasta que después de pasar un mes llorando, sin poder hablar de lo que me pasaba ni saber como gestionar mis emociones, empecé a aceptar mi presente. Mi presente, a valorarme y a quererme, para poder amar a mi familia. El valorar un beso de tu hija,  el abrazo de tu pareja o la llamada de tu mejor amiga. Con la ayuda de mi terapeuta, empezamos a crear un plan de herramientas para poder empezar a sacar alas y volar.

El lloro, la ira y el odio se convirtieron en las gracias, gracias por aquella tarde tan mala que tuve, gracias por demostrarme que no estaba preparada para continuar viviendo como lo hacia y gracias por demostrarme que las apariencias eran engañosas. Sacamos toda esa basura que durante años residía en mi cabeza y con el paso de los años se había convertido en una mochila llena de cimentos.

El salir de aquella zona de confort, no era fácil pero había que hacerlo para ser feliz, aprendí a delegar, a cuidarme y a priorizarme. Pese a ser el pilar de mi casa tenia que pensar en mi, el aprender un deporte nuevo como el Yoga me ayudo mucho para baja los niveles de estrés y controlar la respiración en cada meditación guida por mi maestro. El conocer gente nueva, y el soltar la basura fue lo que me enseño que la vida estaba llena de oportunidades.

Aprendí que los momentos llenos de agonía los tenemos que aprovechar para aprender de ellos y auto conocernos. Con ello aprendí la habilidad de la escritura y el apasionarme por los libros relacionados en el campo del cerebro. Sea el momento, situación en la que te encuentres, mira siempre hacia adelante y camina. La vida esta llena de piedras, pinchos, donde algunas nos dolerán y otras aprenderemos a saltar y saldremos airosos de ellas. Ríe, sueña y disfruta cada segundo de tu día, haz que sea como el ultimo, para que perduren en tu memoria y piensa que somos almas de paso.

Mary