Por qué merece la pena restaurar en vez de tirar
Muchas sillas antiguas están construidas con maderas macizas mucho más resistentes que las que se usan en muebles económicos actuales. Con una restauración básica recuperan su aspecto y pueden durar muchos años más.
Lo que necesitas antes de empezar
- Lija de grano medio y fino
- Cola de madera
- Barniz o cera para madera
- Paño de algodón
- Mascarilla y guantes
Paso a paso para restaurar la silla
Antes de nada, revisa toda la estructura: mueve cada pata y cada unión para comprobar que están firmes. Si alguna se mueve, encólala y déjala secar antes de continuar con el resto del proceso.
Con mascarilla y en un espacio ventilado, lija toda la silla con grano medio para retirar el barniz o la pintura vieja, y termina con grano fino para dejar la madera lisa al tacto.
Retira todo el polvo del lijado con un paño ligeramente húmedo, insistiendo en las esquinas y las uniones, donde suele acumularse más.
Aplica barniz o cera para madera en capas finas, dejando secar bien cada una y lijando muy suavemente entre capa y capa para conseguir un acabado uniforme.
Cómo conservarla en buen estado
Evita colocarla cerca de radiadores o en zonas muy húmedas, y aplica una nueva capa de cera una vez al año para mantener el acabado protegido y con buen aspecto.
Preguntas frecuentes sobre restaurar sillas de madera
Resolvemos las dudas habituales sobre cómo restaurar muebles de madera antiguos.
¿Hay que encolar las patas antes o después de lijar la silla?
Siempre antes: lijar o barnizar con uniones sueltas puede romper el acabado nuevo.
¿Es mejor usar barniz o cera para restaurar una silla antigua?
La cera da un acabado más natural; el barniz protege más frente a golpes y humedad. Depende del uso.
¿Cuánto hay que lijar entre capa y capa de barniz?
Un lijado muy suave con grano fino basta para quitar pequeñas imperfecciones.