Por qué no hay que lavar la cafetera italiana con jabón
El aluminio de la cafetera es ligeramente poroso y con el uso se impregna de los aceites naturales del café, algo que en realidad mejora el sabor con el tiempo. El jabón elimina esa capa y deja un regusto que se nota en los siguientes cafés.
Lo que necesitas antes de empezar
- Agua caliente
- Bicarbonato de sodio
- Cepillo pequeño o de dientes
- Paño seco
Paso a paso para limpiar la cafetera italiana
Desmonta la cafetera por completo: separa la base, el filtro metálico, la cámara superior y la junta de goma. Es más fácil llegar a todos los restos de café con las piezas separadas.
Lava cada pieza solo con agua caliente y un cepillo pequeño, prestando atención al filtro, donde suelen quedar posos incrustados en los agujeros.
Si ves restos blancos de cal en la base o la cámara superior, frota con un poco de bicarbonato disuelto en agua y aclara bien con agua limpia hasta que no queden restos.
Deja secar todas las piezas al aire antes de montar la cafetera de nuevo. No la cierres del todo hasta el siguiente uso para que la goma no se quede comprimida y se conserve mejor.
Cómo mantenerla en buen estado
Revisa la junta de goma cada pocos meses y cámbiala en cuanto la veas reseca o agrietada. Una junta en mal estado deja escapar presión y hace que el café salga más flojo y tarde más en montar.
Preguntas frecuentes sobre la limpieza de la cafetera italiana
Estas son las preguntas que más se repiten sobre el cuidado de la cafetera italiana.
¿Por qué no hay que lavar la cafetera italiana con jabón?
El aluminio absorbe restos de jabón y aroma, y ese residuo pasa al siguiente café aunque se aclare bien.
¿Cada cuánto hay que cambiar la junta de goma?
Cuando se vea reseca o deje de sellar bien, normalmente entre seis meses y un año según el uso.
¿Por qué el café sale amargo aunque la cafetera esté limpia?
Suele deberse a un molido demasiado fino o a un fuego demasiado alto que sobrecalienta el agua.