Por qué se oxida una sartén de hierro
El hierro fundido reacciona con el oxígeno del aire en cuanto hay humedad presente, así que si la sartén se guarda mojada, sin secar del todo o sin la capa de aceite que la protege, el óxido aparece en pocos días.
Lo que necesitas antes de empezar
- Sal gorda
- Estropajo o lana de acero
- Aceite vegetal neutro
- Papel de cocina
Paso a paso para quitar el óxido y curar la sartén
Cubre la zona oxidada con sal gorda y frota con un estropajo o lana de acero, haciendo movimientos circulares hasta que el óxido desaparezca y quede el metal a la vista.
Aclara la sartén con agua caliente y sécala inmediatamente y por completo, incluido el mango y las asas, donde suele quedar humedad escondida.
Extiende una capa muy fina de aceite vegetal por toda la superficie con papel de cocina, por dentro y por fuera, retirando el exceso para que no quede pegajosa.
Coloca la sartén boca abajo en el horno a 200 grados durante una hora. El calor hace que el aceite se polimerice y forme una capa antiadherente que protege el hierro del óxido.
Cómo evitar que vuelva a oxidarse
Lava la sartén solo con agua caliente y, si usas jabón, hazlo con moderación. Sécala siempre al momento y aplica una gota de aceite antes de guardarla para mantener la capa protectora activa.
Preguntas frecuentes sobre el óxido en sartenes de hierro
Resolvemos las preguntas más comunes sobre el óxido y el cuidado de las sartenes de hierro.
¿Por qué se oxida una sartén de hierro fundido?
El hierro reacciona con el oxígeno y la humedad, sobre todo si se guarda mojada o sin capa de aceite.
¿Se puede lavar con jabón una sartén de hierro curada?
Con moderación sí, pero es mejor limpiarla solo con agua caliente y aplicar aceite después de cada lavado.
¿Cuántas veces hay que curar la sartén después de quitar el óxido?
Con una vez basta para empezar, pero repetirlo dos o tres veces las primeras semanas deja una capa mucho más resistente.