Por qué se cae un botón aunque esté cosido
El error más común es coser el botón demasiado pegado a la tela, sin dejar espacio para que pase el grosor del ojal. Cada vez que se abrocha, el hilo se tensa de más y termina rompiéndose antes de tiempo.
Lo que necesitas antes de empezar
- Hilo resistente a juego con la prenda
- Aguja de coser
- Tijeras
- Un palillo o una cerilla, opcional
Paso a paso para coser un botón que aguante
Enhebra la aguja con el hilo doblado en dos para que quede más resistente, y haz un nudo fuerte en el extremo. Coloca el botón en su posición y da la primera puntada por dentro de la tela, escondiendo el nudo.
Coloca un palillo o una cerilla sobre el botón, entre los agujeros, y pasa el hilo por encima varias veces. El palillo deja la holgura necesaria para que el botón no quede demasiado pegado a la tela.
Retira el palillo con cuidado. Verás que queda un pequeño hueco entre el botón y la tela: enrolla el hilo sobrante alrededor de ese hueco varias veces para formar un tallo firme que sujete el botón en su sitio.
Pasa la aguja al revés de la tela y da dos o tres puntadas pequeñas en el mismo punto para rematar, y corta el hilo sobrante dejando solo unos milímetros.
Consejos para que dure más
Revisa los botones de las prendas que más usas cada pocos meses: reforzarlos a tiempo antes de que se suelten del todo evita perderlos y tener que buscar uno igual después.
Preguntas frecuentes sobre coser un botón
Aquí tienes las preguntas más frecuentes sobre cómo coser un botón que aguante de verdad.
¿Por qué se cae un botón aunque parezca bien cosido?
Casi siempre porque se cose demasiado pegado a la tela, sin holgura, y el hilo se va rompiendo con cada uso.
¿Cuántas veces hay que pasar el hilo por los agujeros del botón?
Entre seis y ocho pasadas para camisas o pantalones; diez o doce para abrigos.
¿Es necesario dejar holgura debajo del botón?
Sí, ese tallo permite que la tela del ojal pase sin forzar los hilos al abrochar.