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Manualidades

Cómo arreglar una cremallera atascada paso a paso

Una cremallera atascada se arregla casi siempre lubricando los dientes con jabón seco o un lápiz de grafito y liberando con una aguja el hilo que suele quedar enganchado. Solo hace falta descoserla cuando faltan dientes o la cinta de tela está rota de verdad.

Por qué se atasca una cremallera

La mayoría de los atascos tienen el mismo origen: un hilo suelto del forro, un trocito de tela o un pelo se cuelan entre los dientes justo cuando subes o bajas el tirador, y quedan atrapados dentro del mecanismo.

El otro motivo habitual es la falta de lubricación: con el uso y los lavados, los dientes pierden el acabado que traían de fábrica y empiezan a rozar entre ellos, igual que ocurre con un botón que se afloja con el paso del tiempo si no se revisa.

Cremalleras metálicas y de plástico: por qué se atascan distinto

Las cremalleras metálicas suelen atascarse por óxido o por acumulación de pelusa entre los dientes, sobre todo en abrigos que pasan meses guardados. Las de plástico o nailon, muy habituales en mochilas y neceseres, se atascan más por rozamiento y por el propio calor, que deforma ligeramente los dientes con el tiempo.

En ambos casos el tratamiento es el mismo: liberar lo que esté enganchado y lubricar los dientes, aunque en las metálicas conviene repetir el lubricado con algo más de frecuencia si la prenda se moja a menudo.

Lo que necesitas para arreglarla

  • Un lápiz de grafito o una pastilla de jabón seco
  • Una aguja o un alfiler
  • Unos alicates de punta fina
  • Una lupa o buena luz (para cremalleras muy pequeñas)

Paso a paso para desatascar la cremallera

Antes de tirar del tirador con fuerza, observa bien el punto exacto del atasco: casi siempre se ve un hilillo o un pellizco de tela asomando entre los dientes.

Con una aguja, retira con cuidado ese hilo o esa tela, tirando hacia fuera y nunca hacia dentro del mecanismo, para no empujarlo todavía más adentro.

Frota un lápiz de grafito o una pastilla de jabón seco directamente sobre los dientes, por ambos lados, y mueve el tirador arriba y abajo varias veces para que el lubricante se reparta bien.

Si después de esto el tirador se mueve pero con fuerza, repite la lubricación una segunda vez: es habitual que una cremallera muy seca necesite dos pasadas para notar la diferencia.

Qué hacer si el tirador se ha salido de los dientes

Localiza el tope inferior de la cremallera e introduce de nuevo los dos lados de dientes dentro del tirador, respetando el ángulo con el que entran originalmente. Después, con unos alicates de punta fina, aprieta muy suavemente los laterales del tirador para que no vuelva a salirse.

Cuándo hay que descoser la cremallera de verdad

Solo es necesario cambiar la cremallera entera si faltan dientes o si la cinta de tela que los sujeta está rasgada. En ese caso, el arreglo pasa por descoserla y coser una nueva, un trabajo parecido al de hacer un dobladillo a mano en cuanto a paciencia y puntada fina.

Un caso aparte: cremalleras de mochilas y calzado

Las cremalleras de mochilas, botas y neceseres se atascan con más frecuencia porque suelen ser más pequeñas y están expuestas a polvo, arena o barro. En estos casos, antes de lubricar conviene cepillar bien los dientes con un cepillo de dientes viejo para retirar la suciedad acumulada.

Si el tirador es de cordón o de metal fino, revisa también que no se haya deformado: un tirador torcido hace fuerza en un único lado de la cremallera y provoca atascos que parecen del propio mecanismo sin serlo.

Cómo evitar que vuelva a atascarse

Lubrica los dientes con jabón o grafito una vez cada pocos meses, sobre todo en abrigos y mochilas de uso diario, antes de que empiece a costar moverla.

Al subir o bajar la cremallera, sujeta siempre la tela de alrededor con la otra mano para que no se meta por accidente entre los dientes. Con este pequeño gesto y una lubricación de mantenimiento, la cremallera aguanta años sin volver a dar problemas.

Preguntas frecuentes sobre cómo arreglar una cremallera atascada

Estas son las dudas que más nos plantean sobre cómo dejar una cremallera como nueva sin llevarla a arreglar.

¿Por qué se atasca tanto la cremallera de las chaquetas?

Casi siempre porque un hilo suelto se cuela entre los dientes, o porque les falta lubricación.

¿Qué hago si el tirador se ha salido por completo de la cremallera?

Introduce de nuevo los dos lados de dientes en el ángulo correcto y ciérralo con alicates de punta fina.

¿Se puede arreglar sin tener que descoserla?

En la mayoría de los casos sí; solo hay que descoser si faltan dientes o la cinta está rota.

¿Qué es mejor para lubricar, jabón o vaselina?

El jabón seco o el grafito son mejores en ropa porque no dejan manchas de grasa en la tela.

¿El truco funciona igual en cremalleras metálicas y de plástico?

Sí: en ambas basta con lubricar los dientes y liberar el enganche, aunque el motivo del atasco no sea siempre el mismo.

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